No tengo mucho tiempo, debo irme pero esto es necesario. Tampoco puedo decir que esté en mi pleno juicio pero esto es así, es el momento adecuado para decirtelo, te amo. Y es así, maldita sea, te amo con todas mis fuerzas, se que no soy todo lo que te mereces pero mis ganas, mis fuerzas mi alma entera se rigen por tu nombre. Soy tuyo y me muero por tu boca, por tu ganas de reirte y por poder volverte loca.
Eres eterna, tus gustos, tus gestos, todo es increible si sale de tu boca. Y me muero, me muero si no te tengo. Te debo lo que soy y soy tu amante si tu me lo permites. Soy lo que quieras y me tienes aquí, para ti, viviendo por y para ti. Te amo mi amor, no puedo entretenerme mas pero ahora espero estar hablando contigo por teléfono y disfrutando tu amor y tus perdones entre besos en el auricular y sonrisas dulces.
... una lágrima descendía de mi rostro hacía la
almohada y mi cuerpo tembloroso no podía frenar el miedo, el dolor y
la impotencia de un sueño que desearía no haber tenido nunca. No
son buenos tiempos para mi, lo sabes muy bien, pero también debes de
saber que pese a todo, hago cuanto puedo para que si sean buenos
tiempos para nosotros. Solo quiero que sonrías siempre que pienses
en mi, o me veas, o me sueñes. Quiero que cuando te pregunten que
tal te va, no respondas un normal, quiero que quieras gritarle al
mundo que estas genial, que eres feliz por fin, de verdad, que estas
enamorada y no lo dejarás de estar.
Pero lo sé, mis actos a
veces no ayudan a ello precisamente, y en ocasiones creo que te
estoy perdiendo muy poco a poco. No soporto la idea de que eso pueda
pasar así que solo tienes que imaginar lo que sería para mi que eso
ocurriera. Me rompería desde dentro, mi corazón se agrietaría y
los sentimientos mas buenos se fugarían. Solo quedaría tu ausencia,
y no puedo permitir que eso pase, necesito aferrarte muy fuerte a mi.
Eres mi único vicio, mi única necesidad. Eres el cariño que
requiero desde que me levanto hasta que en la noche sueño con tu
boca en mi cuello. Eres el amor, la pasión que mi mente y mi cuerpo
piden día a día para mantenerse sanos. Eres todo cuanto le podría
pedir al mundo y todo lo que siempre e esperado tener.
Adoro decir que eres mía,
que soy tu novio, que te amo, y presumir de ti, de nosotros, que nos
envidien mas y mas, porque solo así la gente se dará cuenta de lo
que realmente es amor, y no las patrañas de críos que se inventan.
Lo nuestro va enserio ¿verdad?. No creo que haya mucha gente que
sienta lo que yo cuando te veo. ¿Por que, sabes? Si, muchas mujeres
me pueden parecer preciosas, muchas son guapas o con un gran cuerpo,
pero créeme, cuando te veo a ti, el tiempo se me para, y me quedo
sin aliento. No me voy a hartar de decirte que eres la mas preciosa
que existe para mi, es que me enamora absolutamente todo de ti, cada
gesto, cada tontería, la mas mínima pizca de tu comportamiento es
para mi la mas increíble muestra de monosidad y atractivo que puedas
imaginar.
Y te echo de menos, eso
no lo dudes. Te añoro a cada momento y constantemente estás pasando
por mi cabeza, siempre me preocupo de ti y siempre quiero estar al
tanto de tus sonrisas y tu alegría. Sé que a veces pasamos por
rachas un poco difíciles y que la gran mayoría es por mi culpa, lo
sé, lo admito. Pero te pido que seas fuerte, intenta soportarme mi
amor, porque sabes que aunque yo sea difícil en ocasiones y no sea
el mejor novio que podrías encontrar, hago cuanto puedo por hacerte
feliz porque eres lo mas importante para mi y te juro que
resplandeces en mi cabeza haciendo sombra a cualquier otro
pensamiento. Tu siempre eres lo primero y lo último, eres mi causa y
mi destino.
Por último mil perdones
como siempre, soy pesado lo sé. Perdona por no darte todo lo que
deseas a veces, por pereza o egoísmo, créeme que intento
combatirlo... si vieses algunas noches intentando escribirte o
grabándome o fotografiandome para ti, te reirías de mi. Lo intento
de verdad, pero no me gustan los resultados y siempre me echo atrás.
Seguiré reiterando en ello y te prometo que te haré sonreír con
todo lo que tenga en mis manos por el resto de mis días. Quiero
hacerte llorar también, mil veces o mas, pero siempre con un puro
sentimiento de plena felicidad. Ojala que no se te olvide lo que has
sentido todo este tiempo por mi, y que no se te pase de largo que yo
estoy ahí, a unos cuantos kilómetros de ti, esperándote con los
brazos abiertos, porque aunque tengo poca memoria, tu la has ocupado
toda con recuerdos increíbles que han marcado mi vida. Te amo Rita
de Pedro, por siempre, tu y yo sin dudar y hasta el final,
¿aceptas?...
No te escapes de mis manos, porque muero por ti cada día de mi vida... ♥
Rozo su mano, muy levemente, disimulando tanto que sería imposible que supiera que estoy a su lado.
Casi sin darme cuenta tenía su mirada clavada en mí, quizá llevaría media hora mirándome, o tal vez apenas unos segundos. De repente el mundo dejó de existir como yo lo conocía y me miré en sus ojos brillantes. Tenían un color agridulce que traspasó mi estómago con la fuerza de cien huracanes. Pasó un segundo, un segundo que duró horas, todo desapareció a nuestro alrededor para empezar a existir. Nuestras sombras se fueron acercando para empezar con el baile de luces, tintaron el ambiente de un color escarlata cediendo su sitio a nuestros cuerpos. Él olía como las noches de luna llena, interminables y eléctricas, y sabía a cuando dejas de pensar y te dejas llevar…
- No sabes cuanto tiempo llevo imaginando cual sería tu sabor. Sabes a cuando aguantas tanto la respiración debajo del agua que casi te ahogas, a cortocircuitos en mi mente, sabes a lugares donde yo nunca he estado… Y tu olor, es como el de un día de lluvia, a cuando lentamente se apagan las luces del cine y estás convencido de que la película que verás de seguro te va a gustar.
Y… sí, te pareces a despertarte y no saber donde estás, te pareces a un lugar donde no hay tiempo, donde puedes jugar con los minutos a tu antojo y donde nunca hay prisas…
Apuesto a que podríamos ganar una apuesta al tiempo donde tú y yo no saliéramos nunca de la cama. Apostar todo al rojo de tus labios y al de nuestros corazones…
Abrir los ojos y los suyos ya no estaban…
Te echo de menos, como si nunca hubieras aparecido en mi vida, como si no hubiera nada de tí en mí, te echo de menos como se echa de menos el silencio.
Escuchar tu voz, recordar que tono usabas al decirme "te amo"...
Tu olor, cuando nadie tenía tu olor, ahora lo huelo en cada rincón de esta ciudad inmensa...
Cuando me meto en la cama siento que es tan grande que me voy a caer, que no tendrá fin esa noche que pedí infinita, infinitamente sola de tí...
Recuerdo el viento en mi cuerpo cuando íbamos a más de cien y me temblaban las piernas, nunca te dije que no tenía miedo a tu lado, que me cuidaste más de lo que creo que nadie me cuidará nunca...
Este punto muerto está matando el tiempo, el tiempo entre nuestros mundos... Se han quedado pequeñas las miradas, tan lejos que duelen.