miércoles, 7 de septiembre de 2011

Solo hay una vida dentro de tu piel.

1 año antes de que te conociera, yo estaba en la cama, mirando al techo, pensando; necesito a alguien. Necesito a alguien, que me haga volver a sentir. Esperé,  desgraciadamente, a que alguien viniese a mi vida y cambiara las cosas para mí. 
Por un lado, me pasaba todo el día en mi habitación. Me despertaba, terminaba mi trabajo escolar, y volvía a la cama. Yo evitaba el contacto humano, incluso con mi familia. Aparte de la sonrisa forzada que les daba a mis padres para evitar la conversación, nunca les sonreí. Nunca me sentí con ganas de reír, me rehuyó el contacto físico y no tenía demasiada personalidad. No fue mala suerte lo que me impidió conocer a alguien, era yo misma.
Cuando te conocí, fue cuando finalmente me contuve. Y pensándolo ahora, parece justo cuando me encontré bien conmigo misma. Tú entraste en mi vida.

Cuando empezamos a hablar, fue un shock total para mí. Yo estaba en un lugar estable, pero seguía viendo en colores oscuros. Pero tu trajiste el color y la emoción en mi vida que yo aún no sabía que existían. Tú me distes las mariposas de tal manera que sentí náuseas. Era tan abrumadora que en realidad me hizo sentir enferma. Y cuando nos conocimos, y te toqué la mano con tanto amor y tanta suavidad que lloré. Nunca había sentido tanto amor de un solo toque antes. Era eléctrica, abrumadora, increíble.

Confié en ti tan rápidamente. Quería decirte todo: mi pasado, mis luchas y mis secretos. Quería hablar contigo durante todo el día, las tareas diarias y derrame tantas cosas que no me di cuenta qué estaba manteniendo en mi interior.

Fuiste paciente y amable y, a lo largo de los 7 meses que hemos estado juntos, me has enseñado lo que es realmente el amor. Me has mostrado cómo hacer que alguien me ame, me desee. Me has ayudado a dejar atrás todo lo que no quería ser. Tengo tantas esperanzas y sueños por ti y veo la vida de colores contigo.

Es la mejor sensación de saber que algunos de mis mejores días están a la espera de ser vividos junto a ti. Quiero tener el colchón en el suelo y comer comida china contigo. Quiero preguntarte cómo fue tu día en el trabajo y deslizar la chaqueta de tu espalda cuando llegues a casa. Quiero que te sientas en la cama mientras yo estoy delante de ti, quitándote el nudo de la corbata, y prepararnos para ir a un lugar agradable. Quiero pasar contigo las mejores noches de mi vida. Quiero hacerte sentir las noches más deseosas que nadie pudiera imaginar. Quiero hacerte el café de la mañana y llevártelo a la cama antes de despertarte.

Hacer cualquier cosa que me parezca extraordinario.
Tú y yo tenemos mucho que esperar y te lo debo todo a ti. 
Tú cambiaste mi vida en algo hermoso.



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