Están buscando sus caras. Esas caras tan familiares que sus labios conocen tanto como sus ojos. Toda luz y sombra que construyen esa preciosa estructura.
En cada pequeña esquina donde su nariz se gira hacia su carrillo. El carrillo que besa después de besar el otro.
Se están buscando entre sí mientras se lo dicen con cada beso. Están diciéndoselo en cada mirada de esos pícaros, cariñosos, e incomprensibles ojos.
Se dicen gracias cuando sus dedos se tocan y sus palmas interconectan la una con la otra como las piezas de un puzle. Lo dicen cuando levantan los brazos y se envuelven. Se siente el calor alrededor de sus cuerpos..
Cuando se pelean y gritan.. dan un portazo a la puerta y entonces se miran el uno al otro; cortos suspiros con ojos cansados de perdonar, sonríen con desaliento.
Se lo dicen con un encogimiento de hombros, una ceja elevada y una risa.
Gracias. Se dijeron.
Gracias por ser mio. Por amarme tanto como te amo yo. Por necesitarme tanto como lo hago yo.
Gracias por ser tu. Por ser tu y estar aquí conmigo, juntos.
Gracias a los dos. Gracias por nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario